Tu primera vez en la mezquita como nuevo musulmán: qué esperar

Entrar en una mezquita por primera vez como musulmán puede dar miedo. Esto es lo que pasa dentro, dónde ponerte, qué hacer si todavía no sabes nada y cómo llevar el momento en que alguien te habla.

Por Benjamin · · 4 min de lectura

La primera visita suele ser la más difícil. Te preocupa hacer algo mal delante de gente que lleva toda la vida rezando. Cuando pronuncié la shahada, me daba demasiada vergüenza preguntar a nadie en la mezquita cómo se rezaba. A muchos conversos les pasa lo mismo.

Esto es lo que pasa de verdad dentro, para que nada te pille por sorpresa.

Antes de ir

Elige una oración tranquila para tu primera visita

El viernes es el día de más gente de la semana. También es el día que elige la mayoría para su primera visita, así que es el que más puede abrumarte. Si puedes, ve primero un día entre semana al Dhuhr, al Asr o al Maghrib. Habrá menos gente y será más fácil observar y aprender.

Infórmate sobre el espacio de las mujeres

Muchas mezquitas tienen una zona separada para mujeres, a veces con entrada propia. Algunas mezquitas pequeñas tienen poco o ningún espacio para mujeres. Si eres mujer, mira antes la web de la mezquita o envía un mensaje, para no acabar en una puerta que no es la tuya.

Qué ponerte

  • Hombres: ropa holgada que cubra como mínimo del ombligo a las rodillas. Un pantalón largo y una camiseta o camisa que no se suba al inclinarte son lo más fácil. Evita los pantalones cortos y la ropa muy ajustada.
  • Mujeres: ropa holgada que cubra todo el cuerpo salvo la cara y las manos, y un pañuelo para la cabeza. Si todavía no tienes uno, muchas mezquitas tienen pañuelos y ropa de oración de sobra junto a la entrada de las mujeres.
  • Todos: calcetines limpios. Te vas a quitar los zapatos, y la gente te verá los pies.

Haz el wudu en casa

Las mezquitas tienen zonas para el wudu, pero la primera vez pueden estar llenas y resultar confusas. Hacer el wudu en casa te quita una preocupación. Si no sabes bien cómo, nuestra guía del wudu se lee en unos cinco minutos.

Al entrar

  1. Quítate los zapatos antes de pisar la alfombra de oración. Habrá estanterías para dejarlos.
  2. Es sunnah entrar con el pie derecho primero. Nadie lo va a comprobar. Es simplemente un buen hábito que adquirir.
  3. Pon el móvil en silencio. No en vibración. En silencio.
  4. Si hay tiempo antes de que empiece la oración, puedes rezar dos rakat cortas para saludar a la mezquita. Si todavía no sabes cómo, simplemente siéntate en silencio. No pasa nada.

No pases justo por delante de alguien que está rezando. Rodéalo o espera a que termine.

Cuando empieza la oración

Una segunda llamada, la iqama, avisa a todos de que la oración empieza. La gente se pone de pie y forma filas rectas mirando hacia la qibla.

Dónde ponerte

  • Los hombres se ponen en filas detrás del imam. Las mujeres rezan en filas detrás de los hombres o en su propia zona.
  • Las filas se llenan desde delante y desde el centro. Si hay un hueco en una fila por delante de ti, ve a llenarlo.
  • Ponte hombro con hombro y pie con pie con quienes tienes al lado. Al principio te parecerá demasiado cerca. Esa cercanía es a propósito.

Si todavía no sabes rezar

Esta es la parte que más miedo da a la mayoría, y es más sencilla de lo que crees. En congregación, sigues al imam. Cuando él se inclina, te inclinas. Cuando baja a la postración, bajas. No te mueves antes que él.

Ponte cerca del centro de una fila, no en un extremo, para ver a la gente a ambos lados. Obsérvalos. Después de unas cuantas oraciones, los movimientos te saldrán solos.

Si solo sabes unas pocas palabras, di esas. Si aún no sabes ninguna, lee cómo rezar antes de saber Al-Fatiha. Explica qué decir mientras aprendes.

Si llegas tarde

Únete a la fila, empieza con Allahu Akbar y haz lo que esté haciendo el imam en ese momento. Cuando el imam termine la oración con el salam, no termines con él. Ponte de pie y completa por tu cuenta las rakat que te perdiste. Si no sabes cuántas son, pregúntale a alguien en voz baja al terminar. La gente pregunta esto continuamente.

Después de la oración

Mucha gente se queda sentada unos minutos haciendo dhikr, repitiendo frases como Subhan Allah y Alhamdulillah. Algunos rezan rakat voluntarias adicionales. Puedes quedarte o puedes irte en silencio. Las dos cosas son normales.

Puede que alguien se acerque y te diga salam. A veces te preguntarán de dónde eres o si eres nuevo. Puedes decir simplemente: “Me hice musulmán hace poco y todavía estoy aprendiendo”. En la mayoría de las mezquitas, esa frase abre puertas. La gente se ofrecerá a ayudarte, te dará su número o te invitará a una clase.

De vez en cuando alguien te corregirá, y no siempre con delicadeza. Escuece. La mayoría de las veces viene de buena intención con malas formas. Da las gracias, quédate con lo útil y no dejes que una sola persona decida lo que sientes por toda la comunidad.

Pregunta por el imam

Los imames conocen a nuevos musulmanes más a menudo de lo que crees. Después de una oración, pide a alguien que te lo señale y preséntate. Pregunta si la mezquita tiene una clase o una persona de contacto para nuevos musulmanes. Muchas la tienen, y las que no, suelen conocer a alguien que ayuda.

Sigue volviendo

La segunda visita es más fácil que la primera. La quinta ya te parece normal. Las caras se te hacen conocidas, y la oración que te ponía nervioso se convierte en algo que esperas con ganas.

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